Se orienta a proveer las herramientas básicas de protección integral del destino, los visitantes, las empresas y el territorio en su globalidad. Es observar la mitigación de eventos o fenómenos adversos sobre los visitantes, la economía, el ambiente y la sociedad, causados por sucesos naturales, o por la actividad humana no controlada, que demanda una respuesta inmediata de los prestadores de servicios y las comunidades locales. Para desarrollar de manera sostenible y aumentar la demanda de un destino turístico, es importante integrar la gestión de riesgos en la planificación del desarrollo y la operación turística. Se integra la gestión de riesgos en la planificación participativa del desarrollo y la operación turística.